Tener un hogar va mucho más allá de disponer de un techo. Significa contar con un espacio seguro, estabilidad y un lugar al que pertenecer. Es una de las ideas que Cáritas León destacó hoy con motivo de la próxima celebración, el domingo 25, del Día de las Personas Sin Hogar.
La realidad local refleja las dificultades a las que se enfrentan quienes carecen de una vivienda o no cuentan con los recursos necesarios para acceder a un alojamiento estable y la entidad detalló hoy que entre el 1 de enero y el 30 de septiembre de 2026, acompañó a 333 personas en situación de sinhogarismo a través de sus distintos recursos, entre ellos la sede de León y los albergues de Cistierna y La Robla.

Son 20 personas más que en el mismo periodo del año anterior, lo que supone un incremento del 6,4%. De las personas atendidas, el 83% eran hombres. Detrás de estas cifras hay situaciones de vulnerabilidad que requieren respuestas adaptadas a las circunstancias de cada persona y un acompañamiento que no se limite a atender las necesidades más inmediatas, subrayan desde Cáritas León.
“Hay personas en nuestra ciudad que cada noche se preguntan dónde van a dormir, mientras otros damos por hecho que tenemos una cama y una puerta que cerrar”, explicó Aurora Baza, directora de Cáritas León. “Y nosotros como sociedad nos hemos acostumbrado a verlos en la calle, a que sean invisibles y que forman parte del mobiliario urbano. Y esto no puede ser. Desde Cáritas reivindicamos que, para incluir de verdad, hacen falta recursos, pero también escuchar, acompañar y dar oportunidades a las personas”, añadió.
Cáritas Diocesana de León presta apoyo económico para afrontar gastos relacionados con la vivienda, como el pago de habitaciones, pensiones, hostales, alquileres y fianzas, además de suministros básicos. Hasta el 30 de septiembre, la entidad destinó 71.200 euros a ayudas para alojamiento y otros 9.000 euros a suministros, hasta alcanzar un gasto total de 80.200 euros.
De los 148 núcleos familiares que recibieron ayudas relacionadas con la vivienda a través de distintos programas de la entidad, 40 correspondían a personas en situación de sinhogarismo. Esto supone que el 27% de los núcleos familiares atendidos con estas prestaciones se encontraba en esta situación, frente al 13% registrado en 2025. El apoyo para sufragar habitaciones, pensiones y hostales representó el 95% de las ayudas concedidas específicamente a personas sin hogar.
Entre los principales factores que empujan a las personas hacia situaciones de sinhogarismo destacan la pérdida del empleo, la imposibilidad de acceder a una vivienda o mantenerla debido a su elevado coste, los desahucios y los procesos migratorios forzados.

“Detrás de estas situaciones hay personas. Personas con historias de dolor y lucha, de pérdida y resistencia, de caídas y esperanza”, aseguró la directora de Cáritas León. “En todas ellas constatamos cómo la vulneración reiterada de derechos fundamentales agrava la exclusión social y dificulta el acceso a derechos básicos como la vivienda, la salud, el empleo, la protección social y la participación ciudadana”, remarcó Aurora Baza.
Desde Cáritas Diocesana de León se insiste en la necesidad de avanzar hacia respuestas que combinen la atención inmediata con medidas que faciliten el acceso y el mantenimiento de una vivienda, la recuperación de los vínculos personales y familiares y la inclusión social. “Nadie debería tener la calle como hogar. Todo el mundo merece un lugar digno donde vivir, sentirse seguro y recuperar su intimidad, sus vínculos y su autonomía”, concluyó Baza.
Si quieres que te llegue lo más importante y avisos de última hora, envía SUSCRIBIR o ALTA a nuestro número de Whatsapp +34 659 04 27 34 y formarás parte de nuestra lista de distribución de noticias. Es gratis y te mantiene informado con lo más relevante.