Un interno del Centro Penitenciario de León, en Mansilla de las Mulas, resultó herido de gravedad después de ser atacado por la espalda con un arma blanca mientras cenaba en el comedor del módulo 14. La agresión tuvo lugar el martes 3 de noviembre y, según ha denunciado el sindicato Tu Abandono Me Puede Matar (TAMPM), el recluso salvó la vida "por milímetros" tras sufrir una herida en el cuello.

Los hechos se produjeron después de una primera pelea entre dos grupos de internos en el mismo módulo. Según la reconstrucción difundida por TAMPM, los funcionarios consiguieron controlar aquel enfrentamiento y recibieron el apoyo de otros trabajadores para reforzar la intervención.
Sin embargo, la tensión volvió a estallar durante la cena. En esta ocasión, un tercer interno habría entregado un pincho al agresor, que atacó por la espalda a otro recluso mientras estaba sentado comiendo. La víctima sufrió una lesión grave en el cuello y tuvo que ser evacuada en ambulancia directamente al hospital.
La jornada terminó con un segundo enfrentamiento entre los dos grupos. La plantilla intervino de nuevo para separar a los implicados y controlar la situación. El balance facilitado por TAMPM recoge un interno herido grave y trasladado al hospital, otro atendido en la enfermería del centro, entre seis y siete reclusos conducidos a aislamiento y ningún funcionario herido.
TAMPM reconoce la intervención de los funcionarios
El sindicato ha destacado la actuación de los trabajadores del módulo 14 y de los compañeros que acudieron en su apoyo. A su juicio, la rapidez de la intervención evitó que los enfrentamientos acabaran en una tragedia mayor y permitió evacuar al herido.

No obstante, TAMPM considera que el resultado de la jornada no puede atribuirse a los medios disponibles, sino a la profesionalidad de la plantilla y a la suerte. La organización advierte de que los funcionarios quedan expuestos cuando se producen enfrentamientos entre grupos numerosos de internos y reclama medidas para evitar que se repitan episodios de esta gravedad.
Exigencias a Instituciones Penitenciarias
Tras lo ocurrido, TAMPM ha dirigido a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias una serie de reivindicaciones para reforzar la seguridad en Villahierro y en el conjunto de las prisiones. La primera es el refuerzo inmediato de la plantilla, especialmente en los módulos con mayor conflictividad, además de establecer dotaciones mínimas de trabajadores en comedores y zonas comunes.
También reclama cacheos y requisas periódicas, con personal suficiente y medios de detección que permitan impedir la fabricación y circulación de armas dentro de los módulos. En el ámbito disciplinario, el sindicato pide aplicar las medidas regimentales más severas tanto al presunto agresor como al interno que le habría entregado el arma, incluida la posibilidad de aplicar el artículo 10 de la Ley Orgánica General Penitenciaria. Asimismo, reclama la separación inmediata de los dos grupos enfrentados ante el riesgo de nuevas represalias.
Las otras dos demandas pasan por que el reconocimiento de los funcionarios como agentes de la autoridad, recogido en la Ley Orgánica 4/2026, se traduzca en medios y protocolos efectivos de protección, y por que el trabajo en las prisiones sea reconocido como profesión de riesgo, al amparo del Real Decreto 402/2025. El sindicato resume su denuncia con un mensaje de advertencia, "esta vez fue un interno. Mañana puede ser un funcionario".
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