Nueve siglos de Urraca I de León: Primera mujer en reinar por derecho propio en Europa

Este domingo 8 de marzo de 2026, se cumplen 900 años de la muerte de Urraca I de León, una de las figuras más singulares y trascendentes de la Edad Media en la Península Ibérica y en la historia europea

Periodista
08 de Marzo de 2026
Actualizado: 09 de Marzo de 2026 a las 16:40
Nueve siglos de Urraca I de León: Primera mujer en reinar por derecho propio en Europa

Este domingo 8 de marzo de 2026, se cumplieron 900 años de la muerte de Urraca I de León, una de las figuras más singulares y trascendentes de la Edad Media en la Península Ibérica y en la historia europea.

Su vida y reinado, marcados por el ejercicio del poder en un mundo casi exclusivamente masculino, despiertan hoy un renovado interés histórico, cultural y social, especialmente en una fecha que coincide con el Día Internacional de la Mujer.

La representación medieval de la Urraca I reina de León

 

Una reina sin precedentes

Urraca I nació alrededor de 1081, hija del rey Alfonso VI de León y Castilla y de Constanza de Borgoña. Tras la muerte de su hermano Sancho Alfónsez en la batalla de Uclés en 1108, se convirtió en la heredera legítima del trono y, a la muerte de su padre en 1109, asumió el gobierno de León, Castilla y Galicia por derecho propio, un hecho sin precedentes en Europa. 

Tal hazaña fue extraordinaria, pues en una sociedad profundamente patriarcal, Urraca fue la primera mujer en Europa en reinar sin estar subordinada a un hombre, ni siquiera a su esposo. Este logro le ha valido un lugar destacado en la historia y un reconocimiento como símbolo de liderazgo femenino en tiempos difíciles.

Como subrayó el profesor Gerardo Boto, Urraca no fue solo heredera del trono, sino una soberana que “quiso ser reina y ejerció su condición de reina”, una idea que remite a su voluntad política de gobernar en primera persona en un contexto que apenas contemplaba ese papel para las mujeres.

Retrato de la reina Urraca I de León por el pintor José María Rodríguez de Losada

 

Reinado turbulento: alianzas, conflictos y desafío

El reinado de Urraca (1109–1126) estuvo marcado por intensos conflictos políticos y personales, su segundo matrimonio con Alfonso I de Aragón, conocido como El Batallador, fue promovido por las élites para reforzar la estabilidad.

Sin embargo, la unión no solo no consolidó el poder, sino que desencadenó una prolongada guerra civil que dividió durante años a buena parte de los reinos cristianos peninsulares, convirtiendo su matrimonio en uno de los episodios políticos más turbulentos del siglo XII. La relación entre ambos fue profundamente conflictiva y terminó con la separación en 1114, aunque las tensiones continuaron años después.

Urraca también tuvo que enfrentarse a nobles rebeldes; al clero, incluido el poderoso obispo Diego Gelmírez; y a otros retos militares significativos, demostrando una mano firme y gran capacidad política para mantener la unidad del reino en medio del caos.

Las crónicas posteriores la apodaron “La Temeraria”, un sobrenombre que refleja tanto su carácter combativo como los prejuicios de una época que a menudo cuestionaba la autoridad de una mujer en el poder, pues en aquella época reinar era sinonimo de ejercer tu cargo de forma varonil, algo que Urraca 'no podía hacer' por ser mujer. 

Buena parte de las crónicas que han transmitido su historia fueron escritas por autores eclesiásticos que miraban con recelo a una mujer que ejercía el poder directo, lo que contribuyó a crear una imagen controvertida que hoy los historiadores revisan con mayor distancia crítica.

Más allá de la imagen de reina combativa transmitida por algunas crónicas, los historiadores destacan su capacidad negociadora con todos aquellos que con los que había tenido conflictos, es decir, los nobles, las ciudades o el propio arzobispo Diego Gelmírez.

Firma de Urraca I

 

El legado de una reina 900 años después

Urraca murió el 8 de marzo de 1126 en Saldaña (actual provincia de Palencia) y fue trasladada a León, donde fue sepultada en el Panteón Real de la Basílica de San Isidoro. Hoy, nueve siglos después, su figura vuelve a ser objeto de celebración y estudio.

En León se acoge la exposición “Reina ella. Urraca I de León (1109–1126)”, que reúne más de 50 piezas artísticas y objetos históricos de finales del siglo XI y comienzos del XII procedentes de colecciones internacionales, con el objetivo de reinterpretar su legado sin sesgos historiográficos.

Según el profesor José Alberto Moráis, el reinado de Urraca I de León coincide con un momento de gran vitalidad cultural en el reino leonés, cuando la ciudad de León funcionaba como uno de los principales centros artísticos de la Europa occidental.

Además, en lugares como Saldaña se han programado conferencias, presentaciones de libros y talleres para hablar de su vida, su gobierno y su impacto en la historia medieval. En localidades como Sahagún y, de nuevo en Saldaña, se representarán teatralizaciones del cortejo fúnebre de la reina, evocando el viaje de su último adiós en una actuación inspirada en el contexto histórico y además se inauguró un busto en su honor.

Hoy, su figura se revisita con nuevas perspectivas, reconociendo tanto sus logros políticos como los desafíos que enfrentó como mujer en el poder —y su reinado cobra un significado renovado en un contexto que celebra la igualdad y la memoria histórica.

 

Si quieres que te llegue lo más importante y avisos de última hora, envía SUSCRIBIR o ALTA a nuestro número de Whatsapp +34 659 04 27 34 y formarás parte de nuestra lista de distribución de noticias. Es gratis y te mantiene informado con lo más relevante

Nueve siglos de Urraca I de León: Primera mujer en reinar por derecho propio en Europa